Seguramente tengo algo de la vieja escuela o la vieja guardia, incluso puede que me esté haciendo mayor…Pero no logro acostumbrarme a trabajar en la distancia. Soy de contacto, necesito mirar a los ojos, saber que todo va bien, preguntar ‘¿qué tal el fin de semana?’, ‘¿cómo fue ese evento?’… En definitiva, saber que todo está en orden en las vidas de mis “compis”.

Por mis viajes, estoy acostumbrado a trabajar en la distancia, vía email, telefónicamente, con archivos compartidos o lo que sea necesario, pero tarde o temprano vuelvo a puerto. Vuelvo a la oficina, a interminables “tormentas de ideas”, en las que solemos reír más que avanzar porque ahí reside nuestra fortaleza: en trabajar juntos compartiendo esas ideas imposibles de realizar, imaginando cada pequeña locura que nos viene a la cabeza y que sin filtro alguno lanzamos.

No me acostumbro. No seré yo el que escriba que el teletrabajo no tiene ventajas, las tiene y muchas. Pero lo siento yo seguiré necesitando ver, sentir, discutir, abrazar, reír, crecer, mimar, animar a todos y cada uno de los que formamos esta pequeña pero intensa familia llamada Mr Brand.

Sí, os añoro.

Alejandro Valiente
CEO de Mr Brand